Mi querido Neo

Conozco a Neo hace muchos años. ya vamos como por los 20 años de ser amigos. Es junto a quien aún llamo "mi mejor amiga" una de las personas que me quedaron de mi vida de colegio.
A tu salud, mi queridísimo
No recuerdo exactamente cómo nos conocimos, sé que él estudiaba con mi hermano (como el 95% de mis amigos es menor que yo) y un día empezamos a hablarnos.
Recuerdo que el quería (es el único hombre que he conocido que quisiera) prestar servicio militar y de regalo me pidió un muñeco con el uniforme que correspondiera. Cuando lo eximieron, le di uno de la defensa Civil (que aun conserva en perfecto estado) a la cual pertenecía. Al fin y al cabo, siempre he pensado que él es un guerrero, pero de la paz.
Neo, que siente devoción por mí (y como me pasa con tanta gente, no siento que la merezca) me perdonó que borrara de un disco de almacenamiento externo (un antiquísimo diskette) su casi terminada y sin respaldo tesis de pregrado. Logré recuperarla y con un beso todo quedó atrás. Aunque sé que ni el ni yo olvidamos ese episodio. Ha sido la única vez en toda nuestra historia en común que me ha mirado con odio.
Neo es el único de mis amigos que siente (de hecho, supera) mi devoción por los libros, pasión que comparte con su esposa. Cuando ellos se casaron los recordatorios y el pastel fueron de libros. Eso me encantó.
Neo es una de las personas que puede contar conmigo incondicionalmente, incluso para asuntos de dinero, cosa delicada y que varios de mis amigos más queridos no pueden decir.
Neo es Aries, tiene varios abriles menos que yo y por lo general celebramos su cumpleaños yendo a comer. En años recientes y debido a mi sobrecarga laboral no lo hemos podido hacer en fechas, pero es uno de los días que son importantes para mí en el año.
Su comida favorita es la chuleta valluna de cerdo. A veces su cumpleaños cae en viernes santo y cómo es un buen niño católico, no la come.
Cuando yo cumplo años, Neo es infaltable con su llamada. Incluso un año en que a toda mi familia se le había olvidado (situación que yo iba a aprovechar para "la graciosa huida") sus alaridos cantándome el feliz cumpleaños en el teléfono los alertaron y se tiraron mis planes. Él se va a enterar de eso cuando lea este escrito. 😂
Neo es uno de los pocos hombres por quien yo metería mis manos al fuego, segura de no quemarme, y si el me conoce, no lo hará por mí 😜
Neo es un amigo incondicional con quién se haya ganado su afecto, cosa que por otro lado no es difícil, porque él va por la vida con su inmenso corazón en la mano, es un libro abierto.
Neo es ese tipo de amigo que te apoya y te escucha sin juzgarte. A veces creo que ni siquiera juzga en su mente. Y cuando logras que te quiera, es difícil que deje de hacerlo. Los secretos que le cuentes se los llevará consigo al más allá. Es una cripta cerrada para eso. Hoy en día eso es raro. Si matara a alguien muy posiblemente correría a contarle a él.
Hay un cuento de Gabriel García Márquez llamado "la mujer que llegaba a las 6" y José, el dueño del bar, me hace pensar en mí Neo: rollizo, servicial, incondicional... Honesto, leal. Dulce. Sincero. No hay la menor parcela de hipocresía en su alma transparente.
Neo escribe, dibuja... Lo hace muy bien. Es inmune al prejuicio ajeno para bailar y cantar (ha ganado premios en bares y barras por su desenfado al hacerlo... Francamente envidiable). Ama la historia y las cosas viejas. Siento que le cuesta adaptarse a un mundo que va dejando lo clásico atrás.
Le regalé el primer libro de esta serie... Creí que le gustaría.
Me envió esta foto hace poco. Creo que acerté
Se siente increíble acertar con quienes quieres
Es realmente el mejor amigo que alguien pueda tener. Imagino que como pareja debe ser increíble. Él y yo nunca lo fuimos porque es claro que el destino nos tenía fijados en otras direcciones (a veces pienso que dado que los dos somos tan complacientes, nos hubiéramos estancado juntos) pero eso no ha mermado el sincero afecto que nos tenemos
Neo es mi Albacea Literario y me temo que no será muy imparcial al juzgar cuál es estos escritos valen la pena... Yo quisiera ver publicados sus diarios, como los de Kafka, así fuera en contra de su voluntad, estoy segura de que son fascinantes, mucho más que esta colección de bobadas.
Si quieren leerlo, busquen su blog, en el cual casi no publica, pero la verdad es que al parecer casi nadie lo hace, así que no se lo reprocho.
Este escrito es para ti, amigo amado de mi corazón. 
Una de las cosas maravillosas con que inmerecidamente me ha premiado la vida.😘

Ponerse en Movimiento

(...) Y cada noche, bailaba. Bajaba las persianas metálicas siempre polvorientas, encendía unas cuantas velas, me quitaba los zapatos, subía la música y me movía. No siempre era un baile feliz. A veces, ponía los primeros discos de Ani DiFranco y pensaba en Bruce bien a mi pesar, mientras Ani vociferaba «Nunca fuiste muy amable, y siempre me dejabas tirada...». Pero intentaba ser feliz cuando bailaba, por el bien del niño, no de mí (...).
God in Bed - Jennifer Weiner

Facts:
Me encanta caminar. Más si es de noche y si puedo oír música.
Anoche me sentía muy deprimida. Líos en el trabajo y en mi noviazgo me bajonearon. En este momento solo puedo  manejar una tristeza a la vez.
Lo último que deseo cuando estoy triste, es moverme. De hecho, lo que realmente deseaba anoche era subirme a algún bus, no importaba a donde me llevara y enrollarme en un asiento para deprimirme a gusto.
De hecho era eso lo que iba a hacer, pero...

Math

...Esta situación es como saber el resultado de una suma básica, que sin embargo mucha gente no sabe, tal como hay mucha gente que no sabe qué es el amor.
Se ve aparentemente sencilla pero no lo es.
Hay muchos factores implicados.
Nos sumamos.
Nos restamos.
Nos dividimos.
Seguimos haciendo cálculos para buscar la respuesta que sea correcta, la más conveniente, la que responda a qué desearíamos...

Hablar

A veces uno solo quiere hablar.
Que lo escuchen.
No que le ofrezcan soluciones y a veces ni siquiera consuelo.
Solo que hablen pendejadas que requieran el mínimo esfuerzo mental de tu parte para contestarlas, porque así tu mente evade un poco su realidad.
Y casi extraña uno los grupos de Whatsapp de la familia (el mio está tan inactivo que está prácticamente muerto)
A veces uno quiere hablar de puro desparche, no porque no tenga nada que hacer, sino quizá para refrescar la mente y concentrarse mejor.
A veces uno solo quiere hacer pataleta y berrinche, el tipo de cosas que uno no haría si tuviera a la otra persona al frente, quizá por temor... por temor de que su sonrisa te borre las ganas de peleas tontas.
Quizás por eso amo tanto mi blog y nunca lo he eliminado.
No lo lee mucha gente (hoy, por ejemplo, lo vieron 25 gatos -sospecho que algunas visitas son mías- de sitios como Honduras y Venezuela. El post mas visto fue sobre la asesina de las miniaturas de CSI), pero sé que algún desparchado -fuera de mis tres habituales- lo lee y es como si me oyera, como si oyera el dialogo de sordos que deposito aquí.
En 9 años ni siquiera tengo 1.000 post.
Y considero esto tan poco valioso que ni he pensado en monetizarlo...además que me parece una una falta de respeto, por eso lo tengo en blogger y no en WordPress dónde te empujan la publicidad a las malas.
Ya verá mi queridísimo Neo qué hace con esta vaina cuando yo muera... 
Pero amo poder hablar, así sea por aquí, así nadie me escuche...

.


Dragón
Hermoso
Celeste y oro
Tu fuego
Calienta mi corazón
Enciende mi cuerpo
Tú, fuego.

Amor completo

Sé que tú habilidad poética sobrepasa y con creces la mía, pero agradecería si te guardas las críticas que tengas a este intento de soneto.
Gracias

Imagino que recuerdas por qué lo escribí.

Puede si, que sea tu cuerpo el cebo que he mordido
más no puedo amarte en fragmentos
a pedazos, inconexo, incompleto
tu cuerpo no es lo único de lo que me he prendido

Adoro por ejemplo cuanto a tu lado he aprendido
La manera en que expones tus argumentos
tu pensamiento abstracto y el concreto
Las causas que con pasión has defendido

El don con que conviertes palabra en ornamentos
Y como mi amor por ti es completo
Amo también tu cuerpo que en el mío ha ardido

y agradezco a tu lado los momentos
tu amor es para mi vida un amuleto
por eso tenerte es un deseo concedido

Amigos

Estoy hablando con Doc. 
Doc es (y sé que lo sabe) un de las personas más importantes para mí. Una de las que más quiero. Sería difícil decir el por qué, aunque en general podría decir lo mismo de mis escasos amigos.
Estamos hablando de amistad.
Empecemos por lo básico.
Soy una mujer que, prácticamente no tiene amigas mujeres (y no por la estúpida creencia machista de la imposibilidad de sincera amistad entre los miembros del sexo femenino) Hay mujeres a mi alrededor, mi madrastra, Nola, Conny... Y ahora, de nuevo, Nath. Las tengo muy en mi corazón, pero a ninguna de ellas acudiría para contarles las cosas graves que me pasan.
Para eso, preferiría acudir a mis amigos varones. Doc, Steven, Desi, Neo, mi pareja. No necesariamente en ese orden.
Y hay cosas por supuesto, que no le cuento  nadie.
Muy pocas veces hice parte de un grupo de amigos. Un par de veces en el colegio y no más. 
No conservo ninguna amiga de universidad. Adoraba a Joice, pero se fue de la ciudad, tomó un rumbo lejano del mío y ni siquiera me saluda de cumpleaños. No le guardo rencor por eso.
Qué hace que una amistad lo sea?
Qué debe hacer uno para conservar la amistad?
Creo que cada persona tiene sus requisitos, es como el amor.
A mí por ejemplo no me importa si me saludan o no de cumpleaños. Puede que en algún momento fuera importante, pero ya han sido tantos los amigos que han olvidado esa fecha (incluso los muy queridos, como Doc o Steven) que ya no es tan relevante para mí.
Hay personas que con justicia esperan contar contigo. Y yo soy fatal para eso. Por vivir donde vivo y con quién vivo, por ejemplo, no puedo darle una noche de posada a nadie, ni puedo salir huyendo en medio de la noche para hacer compañía a otro en un hospital, pero si alguien como Neo, Conny, Doc, Steven requiere un par de litros de mi sangre, no solo se los daré sino que les conseguiré varios más.
Envidio al grupo de amigos de Steven, mucho más de lo que desearía admitir (es un grupo donde no sé por qué nunca logro integrarme del todo... Lo curioso es que al parecer fui leve germen del mismo) y los veo a la distancia como el niño pobre ve los juguetes del rico.
Soy increíblemente consentidora con mis amigos. Física y también materialmente. Conozco algunos de sus gustos y soy feliz cuando puedo satisfacerlos. A Desi le compré muchos sobres de Don Limón y de mi reciente viaje le traje más ají del que podría comer en la vida.
Doc me decía que él simplemente esperaba que sus personas queridas estuvieran ahí cuando los necesitara. "Podría ser solo una vez cada 10 años" "cuántos me faltan?" "No sé. No llevo la cuenta". 
Yo he podido contar con él. Él ha podido contar poco conmigo (no se me olvida el episodio de su padre. Todavía me doy topes contra la pared por mí estupidez) y sin embargo me incluyó en el grupo de personas a quienes agradece por formar parte de su vida. Me honra con eso. Y no lo merezco.
Neo, que es mi mejor amigo, es quizás el mejor amigo que nadie pueda tener en la vida. El si que cumple los requisitos. Y sin embargo tampoco le cuento todo lo que me pasa. El tendrá en algún momento su propio post. Es de los pocos que leen ésta vaina con regularidad.
"Que un amigo es una luz, brillando en la oscuridad" dice la canción (que por cierto, detesto), pero la amistad como otras relaciones, para mí requiere cercanía física, aunque Vinicius y Diego (que viven en otros países) me consideran también su amiga. Ahora trato de restaurar mi relación con Nath a punta de WhatsApp y Facebook. Quizá lo logremos, quizá no.
Los requisitos de la amistad son mutables y cambiantes, como los seres humanos, como la vida.
Talvez la clave es estar atentos a las personas que queremos.

Sueño frustrado

Una vez en mi vida fui el sueño de alguien y resultó un desastre porque cuando esa persona me tuvo no supo qué hacer conmigo.
Sé que no fui lo que esperaba, me esforcé por quererle, pero era difícil hacerlo con quien poco te correspondía, a quién no le gustaban mis cursilerías ni mi manera de mostrar afecto, a quien daba vergüenza salir a caminar conmigo de la mano. Fuí su sueño solo mientras no me tuvo.
En muy poco tiempo me cambió por otra persona, con una frase demoledora:
" Cuando estoy con ella se me borra el mundo. Y no siento lo mismo por ti"
Lo dejé ir, por supuesto.
Es extraño que volviera después, dispuesto a arrodillarse y a pedir que volviéramos a ser lo que éramos y ante mi pregunta
- Qué éramos?
No encontró respuesta. Éramos una niña tonta enamorada y un hombre que no sabía qué quería.
Nunca volví a verle.
Temo que mis nuevos sueños sean igual de efímeros, que nos dejen dolor y sinsabores...
Pero cuento con tus sentimientos, porque mientras los sienta reales, sinceros, me voy a entregar a ti sin condiciones...

3 formas de anhelar

En una de nuestras charlas de poesía, tratábamos de dilucidar estos tres términos y cómo influyen en las relaciones con el otro.
Las definiciones de diccionario no nos dejan satisfechos, son palabras que tienen matices sutiles, que permiten interpretación.
Finalmente me diste ejemplos. Los ejemplos son buena manera de explicar:
Quiero dormir
Deseo beber
Necesito respirar
Así, solo tres palabras que utilizadas en su forma correcta describen los sentimientos... O quizá sólo uno...

Amor anatómico


Y si de veras no tuviera corazón como tantos han dicho de mi, mis sentimientos por tí no cambiarían, porque te querría con mi hígado tornasolado, mis manos volarían de cualquier manera hacia las tuyas, mi páncreas suspiraría mientras mi barriga tendría en sí un cultivo de mariposas.
Mi piel estremecida llamaría en gritos silenciosos a la tuya y mis entrañas no estarían satisfechas hasta tener las tuyas cerca, una vez más...

La muerte de mi madre

Para los que hayan estado leyéndome, este es mi segundo deseo.
Fue hace ya mucho tiempo y por la situación de mi familia apenas puedo considerarme huérfana (aunque hay días en que la extraño mucho).
Mi mamá siempre fue una mujer alegre y con muchos planes locos (al menos así la recuerdo). Compró su última muñeca un par de meses antes de morir y pensaba hacer una colecta para que pudiera estudiar la carrera que deseaba en la universidad más prestante de la ciudad.
Mi feliz Madre, un día cualquiera no pudo siquiera levantarse de la cama. Ingresada de urgencias, en la Cruz Roja le dijeron que tenía anemia y se gastaron toda la sangre que ella, mi hermano mayor y yo donamos durante años.
Cuando la llevamos a la clínica, le diagnosticaron Anemia Aplásica, un eufemismo para decir que su sangre la estaba envenenando, pero en esa época pre-internet todos nos confiamos de la inofensiva palabra "anemia" que enmascaraba la palabra Cáncer, la leucemia.
Mi madre duró muy poco tiempo enferma (sé de enfermos que han resistido años). Las enfermeras (que me adoraban y pensaban que era hija única de madre soltera, pues ni mi papá ni mis hermanos hicieron acto de presencia) hacían la vista gorda cuando me veían meter de contrabando a su habitación hamburguesas y ensaladas de fruta. Como la comida no debía desperdiciarse (aunque fueran las recetas saludables e inmundas de un hospital público) yo me comía su ración clínica. Desde ese día tengo la firme convicción de que en ese sitio y al menos en esa época, le ponían tranquilizantes en la comida a los enfermos, porque yo vivía cansada, desanimada y con sueño, mientras mi madre era la enferma más vivaracha de todo el pabellón. Fue durante la mayor parte de su estadía en el hospital, la enferma más despierta de la clínica.
A pesar de ello, no sé si un presentimiento materno o su deseo de darse por vencida, pero en cuanto supo cuál era su enfermedad empezó a tomar las disposiciones pertinentes para su muerte: me entregó sus cosas, me legó dinero, me dio sus últimas enseñanzas y me recomendó a mis hermanos, diciéndome que ella confiaba en mi capacidad de salir adelante, mientras que en la de ellos, no. Ha resultado ser más bien cierto.
Mi madre, hipersociable y positiva, hizo migas con la señora que compartía su habitación y ya estaban juntas planeando hacer una empresa de tejidos de abuelas. En mi último día con ella, dieron de alta a esa señora y yo me alegré mucho de que pudiera regresar con su familia.
Yo me quedaba con ella todos los días entre semana, los sábados y domingos me relevaban mis tías y así un fin de semana que incluía un festivo (o sea tres días) decidieron que iniciar la quimioterapia con mi mamá y cuando regresé el martes, la encontré devastada.
Pálida, demacrada y con dolores constantes que no se le calmaban. Y como dieron de alta a su compañera de habitación, el médico sugirió que yo pasara la noche en el hospital para atenderla.
Yo traté de tranquilizarla y apoyarla y una vez más, como tantas otras, lo que yo pudiese hacer fue insuficiente, así que acudí a instancias mayores.
Me dirigí a la capilla del hospital y allí sola me senté en uno de los bancos laterales.
Nuevamente le rogué a mi dios particular que si era para conservarla en ese estado de dolor y sufrimiento, mejor que la dejara morir. Y que si fuera muy pronto mejor.
Aun más de 10 años después, me pregunto si fue maldad de mi parte desear su muerte. Ni siquiera le pregunté, aun cuando tenía la sensación de que esa era una batalla que ella no estaba dispuesta a luchar.
Porque por segunda vez, mi dios particular cumplió y después de varios días de intenso sufrimiento, esa noche, mientras estábamos solas en su habitación, mi mamá se acomodó para dormir, (postura imposible en su situación incomodidad, donde todo su cuerpo gritaba por el veneno químico corriendo en sus venas, pues solía dormir de medio lado) y dormida, sin miedo ni dolor, murió.
La enfermera que debía controlar a los pacientes de su piso, apareció en su habitación más de una hora después y al verla tan quieta preguntó si al fin ella había podido dormir, recibiendo una de mis típicas respuestas:
 - Creo que más que eso
Ante lo cual le tomó las constantes vitales para confirmar lo que yo ya sabía y debo decir en su favor que con la máxima delicadeza posible, me informó que mi madre había muerto y se sorprendió mucho cuando una vez más, como tantas otras en mi vida, apreté los dientes y no dejé caer ni una sola lágrima.
Entre las dos la levantamos de la cama y la bajamos a la morgue.
Fue la última vez que la vi.
Y esa noche me quedé vagando en la clínica, llegar esa noche a casa implicaba dar una noticia que no tenía fuerzas para dar, además, ya nadie podría hacer nada más por mí madre y esa noche de sueño tranquilo iba a hacer falta a toda mi familia.
De madrugada (5 o 6 am) me comuniqué con mis tías (a las que un acucioso doctor había llamado con la noticia a medianoche: aun no sé si agradecérselo o no) y después tuve que recoger la ropa, los libros y el pequeño tv que habíamos dejado en su habitación hospitalaria. Al salir me preguntó un guardia que de dónde saqué las cosas y después tuvo el buen tino de preguntar dónde estaba el enfermo recibiendo mi respuesta lapidaria:
- Está Muerta
Algo en mi cara debió mostrarle que decía la verdad, porque me dejo ir sin siquiera saber cómo despedirse.
La llegada a casa, comunicar la noticia a mis hermanos y a mi padre y acostarme a dormir realmente agotada, porque la noche del hospital había sido bastante aterradora.
Cuando me levanté en la tarde, compré un paquete de galletas enorme, un frasco de mermelada y uno de queso para untar y sin pensarlo, tomé rumbo a la casa de Mi Mejor Amigo, mi fiel y amado Neo (que sigue en tal papel hasta nuestros días) y nos despachamos toda la comida entre los dos.
No recuerdo ya si le conté o no lo de mi madre (supongo que si) pero ni aun con él, derramé una lágrima. Neo me contó chistes, me arrulló un poco, me hizo reír y tragó conmigo. Fue perfecto, como siempre.
Más tarde fui a la funerario para su velorio y no quise acercarme al ataúd de tapas abiertas, que mis toas habían preparado por consideración a  mis hermanos, que nunca fueron a ver a mi madre a la clínica. Sé que aun se sienten culpables de eso.
De sus funerales recuerdo el sabor de té de fresa que repartieron durante toda la velada, que sabía delicioso y que nunca he vuelto a probar desde entonces.
A mi madre la cremaron y dos días después de ello había que ir a reclamar sus cenizas, cosa que hice completamente sola y sin decirle a nadie. El sacerdote estaba asombrado de la poca concurrencia al momento en que puse las cenizas de mi madre en tierra, incumpliendo su deseo de ponerlas bajo un árbol. Todo eso sin derramar ni una sola lágrima.
No lloré la muerte de mi madre hasta muchos, muchos años después, en brazos de la persona que consideré adecuada, y que tuvo que verme llorar literalmente horas enteras, hasta que me quedé dormida de puro agotamiento.
Mi madre y yo no éramos especialmente cercanas, no éramos las mejores amigas (ella llegó a conocerme muy poco realmente, pero eso parece ser un factor constante en mí) pero era mi mamá y creo que era la única persona en el
mundo que estaba realmente dispuesta a hacer lo que fuera por mi. 
Desde su muerte, me cuesta mucho ver la película "Dumbo" porque indefectiblemente las escenas donde la madre de él está encerrada y aun así lo mima por entre los barrotes me hacen llorar. Y yo odio llorar.
Estuve con mi madre en su enfermedad. Estuve con ella en el momento de su muerte, estuve con ella hasta el último minuto de poner sus cenizas en tierra (si me preguntan sé en qué cementerio está, pero no recuerdo su tumba. Nunca he ido a "visitarla". No creo que tenga sentido. Como sea, la vida sigue), cumplí y cumplo aun sus instrucciones de cuidar de mis hermanos y por extensión, de mis sobrinos (que ella nunca llegó a conocer y lo lamento: habría sido una abuela fantástica y alcahueta, como debe ser).
Estuve con ella en su muerte, incluso, se la deseé para librarla del sufrimiento e hice lo que pude por ella mientras vivió, la consentí y secundé en sus proyectos locos y me enteré de la historia de su vida, de lo que quiso contarme.
Conservo su reloj de arena, la caja de música que es recuerdo de un amor que no fue y algunas de sus muñecas.
Uno de sus vaticinios sobre mí fue que mi pareja sería menor que yo (como ella era mayor que mi padre) y que siempre encontraría la manera de salir adelante.
Espero honrar su fe en mi y deseo que esté dichosa en un cielo reservado a las mamás, con muñecas y juegos de té, con novelas harlequin y cajas de música...

Luces

Cómo  luciérnagas pequeñas
En su pequeño infinito atrapadas
Brillantes luces destellan
Y mi corazón iluminan.

La, Mi Fé

En un post viejo hablaba de una de depresión de la que no sé aún cómo salí y mencionaba otra, de seis meses antes. Voy a escribir de eso.
El cambio de número en el calendario ha traído festividades y festejos: cumplir años, los aniversarios y el fin de año.
Y cuando el calendario pasó de los 1900 al 2000, el mundo enloqueció.
Hubo quienes lo celebraron y hubo quienes esperaban (incluso ansiaron) el fin del mundo.
En esa época yo estudiaba mi formación técnica, en un tema divertido, pero inútil, que elegí por estupidez y rebeldía.
Allí tenía un par de buenos amigos (siempre se me han prendido más los varones que las mujeres), algunos buenos compañeros, un cuarteto de chicos que me gustaban, compañeras que me apreciaban y unas cuantas chicas que no me tragaban y me pegaban papelitos en la espalda del blazer, celosas (y lo digo sin modestia) de mi excelente desempeño académico, mis muchos conocimientos sobre varios temas, lo bien que se me daba usar las herramientas, que nunca fuera a beber con ellos ni dijera groserías. He de decir que los insultos siempre aludían a mi físico.
(Paréntesis: por eso me encantaba exhibirles, como si fuera una rara ave ornamental, a Lucas, mi pareja de la época, quién llegaba con su atractivo augusto, surreal, a recogerme a la salida).
Y si señores, un par de meses antes del paso 90 a 2000 también entré en crisis. Por algún motivo inexplicable aún hoy, no deseaba pasar el fin del año, ese fin de año, ese inicio de año con nueva numeración en mi ciudad natal... Y aún más raro, no quería estar con mi familia.
Me sentía asfixiada, ahogada, no cabía en mi pellejo, lloraba por todo, me metía debajo de las camas (algo que no recordaba hacer desde los 5 años) y me escondía en los más recónditos baños de la casa de mi abuela a pedir a algún dios benevolente que por favor, por favor, por favor me sacara de allí.
No importaba a dónde o cómo, pero que jugara su ajedrez celestial y por favor, por favor, por favor me ayudara.
No sé por qué era importante para mí estar lejos de mi fría ciudad para el fin de año, no sé por qué quería liberarme del peso de ser la hija modélica y ser quien me viniera del hígado.
Es sorprendente lo poco que mi familia me conoce. Por lo que sé, lo poco que la familia conoce a cualquiera.
No tenía ninguna razón para pedir lo que pedía y con certeza las fuerzas cósmicas tenían muchas cosas mejores que hacer que atender las súplicas de una cría insegura y lloriqueante... Pero me ayudaron.
Dos días antes del fin de año, sin siquiera buscarla, había conseguido una corta oferta de trabajo en otra ciudad, un balneario caliente donde mi familia no estaba invitada.
Allí me gané el cariño del mis jefes (me pusieron a atender un puesto de refrescos, porque no creyeron que diera para más y en seis horas era la reina del lugar. El Jefe peleó con restaurante y piscina para que no me movieran de allí), un nuevo admirador (fugaz, pero suficiente para levantarme el ego), me besé con el chico que me gustaba (del cuarteto era el 1. Ya por ese entonces Lucas me había mandado al carajo), hice vida social como loca y como teníamos acceso a las piscinas, nadé todos los días. Y en esa época precelular, ni siquiera tuve que llamar a mi familia y hablar con ellos si no lo deseaba.
En la noche de fin de año tocó trabajar atendiendo un evento y es inexplicable e inexpresable la paz y tranquilidad que sentía allí, repartiendo bocadillos y copas de champán (y era del fino: el jefe nos dió un sorbo a cada uno a media noche) viviendo mi cumplido deseo.
Ese fue mi último día de trabajo allá, nos dieron un par de días de descanso y nos regresaron a la ciudad. Unas vacaciones perfectas y encima me pagaron!
Hay que decir que mi dios particular cumplió y con creces.
Podría haber sido pura potra, suerte, casualidad, chiripa... Pero he conocido pocas personas que hayan recibido un deseo concedido. Y hay que decir que este estaba complicado.
Muchos años después se me cumplió otro igual o aún más grande, pero ese es otro tema. Aún muchos años después, tuve un tercero.
Tengo una fé increíble en que lo que pido se me concederá y por ello, especialmente después del segundo deseo, me cuido mucho de pedir cosas muy específicas (tan específicas como "no deseo pasar fin de año en mi ciudad ni con mi familia" algo completamente inalcanzable para mí a los 19 años) solo pido algo de suerte y buena voluntad a mi favor. Lo cierto es que no puedo quejarme, porque en medio de desaires e inconvenientes que no faltan, he tenido una vida de buena fortuna, de personas que me quieren y de personas a las que puedo querer.
Sé que mis deseos no se cumplieron solos, no se materializaron de la nada, que hubo intervención de personas... Y ahora que soy mayor y un poco más madura, espero ser el instrumento que permita cumplir algunos de sus deseos a otros...

Viajando sola



Después de un viaje no muy largo pero si rico en experiencias, he aquí más consejos de viaje, además de los del post anterior:
  • Hablen Inglés: con ese idioma se defienden en la mayoría de sitios. Si se sienten muy bestias en idioma nativo, descarguen la versión offline de Google traslator, que siempre va a desvararlos, aunque no tengan internet en su móvil.
  • Lo primero que deberían hacer al llegar a su alojamiento, especialmente si no conocen el lugar o la ciudad, es tomar fotos de la fachada (Y si tiene tabla de direcciones mejor) y después de dejar sus maletas a buen recaudo, den lo que llamo "la vuelta del trébol" o sea dar la vuelta a las cuatro manzanas alrededor de su alojamiento para rastrear el sector y ver qué hay en los alrededores y cómo se ubican.
  • Salvo que hayan elegido una opción de "All Inclusive" (o les sobre el dinero) deberán buscar un sitio de precio razonable para comer. Aprovechen la vuelta trébol para localizar sitios de alimentación accesibles.
  • Y dentro de estos, los supermercados. Yo adoro los supermercados. En la gran mayoría de las ocasiones uno tiene un "aire turístico" que lo delata y produce en los comerciantes el irresistible deseo de incrementar el precio de las cosas. En los super todo ya tiene su precio y uno (y su bolsillo) saben a qué atenerse.
  • Localicen también alguna droguería. Un dolor de cabeza, una cortada o alguna afección menor serán mas tolerables si ya se sabe donde aliviarla.
  • Si van a alojarse en una habitación compartida, hay ciertas cosas que deberían tener en cuenta:
    • Si son chicas y el natural temor a una habitación llena de hombres (y mujeres...) desconocidos les da prevención, elijan siempre una litera alta: es de difícil acceso  y fácil de defender. Y si además está contra la pared del fondo de la habitación, ya tienen cubiertos tres de sus cuatro flancos. Trinchera perfecta.
    • Usen pijama para dormir, por dios. Lo último que uno desea ver en su viaje es un desconocido desnudo, por más compartida que sea la habitación. Y eso caballeros, va especialmente por ustedes.
    • No dejen sus objetos personales regados por el piso; además de ser incómodo y desconsiderado, puede ser peligroso: al fin y al cabo no sabes con quien te estás alojando. Podrían robarte, mearse en tu maleta o robarte el jabón (si, yo hice lo último con la barbie malibú que dejó su maleta tirada desparramada frente a mi cama).
  • Revisen sus opciones de transporte: no hay mejor manera de conocer una ciudad que caminar o usar el transporte público, pero deben saber cómo regresar a su alojamiento, en caso de necesidad.
  • No compren recuerditos en la primera tienda que vean. Por lo general, en el centro de la ciudad se consiguen a precios muy razonables y es una buena opción para llevar souvenirs a casa.

Creo que eso es todo de momento. Quizá más adelante haga un buen update, si vuelvo a viajar sola...













Oportunidades

El tiempo generoso
Nos dispensa oportunidades,
Cómo joyas preciosas
Nos regala los momentos especiales
Únicos como copos de nieve
Qué se funden al tocarlos
y dejan solo su recuerdo

Requisitos para ser una persona normal

Esta película me fue recomendada por Nola, una de esas personas que la vida te cruza en el camino, porque te quiere premiar por no sé qué, aunque es alguien del que aun no sé que pensar. Me anima cuando me siento mal, pero no confío en ella para contarle mis cosas. Como quiera que sea, gracias.

Esta increíble película española es del año 2015.
Narra la vida de María de las Montañas (alias La Samurai), una chica de 30 años a la que al parecer la vida no le sonríe: no tiene trabajo, la acaban de desahuciar de su piso (y debe regresar a casa de su madre), no tiene pareja, vida social ni aficiones...
En una entrevista de trabajo le hacen una pregunta tremenda:
-Qué tipo de persona se considera usted?
Y ella contesta "Una persona normal" a lo que el entrevistador a su vez le interroga con una pregunta de aun mayor calibre:
-Y... ¿Qué es una persona normal?
Y os aseguro que todos nos planteamos esa pregunta, en ese momento. 
María entonces, resume su idea de la Normalidad en qué requisitos debe tener una persona para ser normal:

Que por supuesto ella no cumple.
Para mi pareciera como si cada requisito fuera el pre requisito del siguiente, una especie de pirámide de Maslow invertida, donde el objetivo está al final: la esquiva y difícil felicidad.
Por tanto, cuando ella descubre que no es feliz, corre a su tienda de libros más cercana y compra varios libros de autoayuda... tropezándose así con Borja, el Gordo pelirrojo más adorable que haya yo visto en película alguna, quien está comprando libros para adelgazar.
los brownies de Mamá...
Cada quien busca felicidad donde puede
Así, deciden hacer un trato, un quid pro quo donde ella lo ayudará a adelgazar y él la ayudará a convertirse en una persona normal, para lo cual deberá conseguirle amigos, mejorar la relación de ella con la madre y hasta elegirle una afición.
Con el tiempo van tejiendo una adorable relación que hace girar el mundo a su alrededor.
En esta pelicula los colores suaves y la fotografía son un hit, la hacen muy relajante y tiene escenas bellísimas, Si tuviera que elegir, sería la de los globos, además por su carga emotiva.
y la música...
¡La música!
Quedé absolutamente enamorada de la música, hacía literalmente años que una banda sonora no me impactaba de esa manera. Al mismo tiempo que veía la película no dejaba de sorprenderme con la música, con su suavidad, con sus letras, con lo increíblemente bien elegida que fue para las escenas...
(aunque hay que buscar algunas canciones que no están disponibles)
Así María empieza a buscar su normalidad, su esquiva felicidad.
A estas alturas de la película, todos empezamos a preguntarnos cuantos requisitos cumplimos... Y si somos felices... Y esa lista es fiable?

Finalmente descubrimos, nosotros y los protagonistas que los requisitos pueden ser diferentes para cada quien, y que quizá lo que buscamos no es la felicidad... Solo ser quienes somos.
La protagonista, Leticia Dolera es también la guionista y directora del film y de quién ya estoy buscando otras obras, que me hechicen y encanten como esta lo hizo

Llanto

Me odio cuando lloro.
Llorar me recuerda lo débil que soy, que no puedo enfrentar mis cosas sola, que necesito ayuda aunque sé que esa ayuda no va a llegar, que como siempre solo cuento conmigo y nadie más.
Agradezco la puerta de mi cuarto y a mis dos almohadas que me permiten aislarme y llorar con solo mi voz interior para recordarme que llorar no sirve de nada porque nadie va a consolarte porque tu llanto no ayuda a solucionar nada.
Cómo siempre la culpa es mía por pedir a la vida lo que no he de alcanzar, por pedir quizá lo que tampoco podría dar.
Pero es lógico. Tu vida y tus problemas, tu llanto no detiene al mundo, que sigue girando, dejándote al margen porque nadie tolera a los llorones. Porque llorar es un ejercicio inútil del narcisismo de creer que importas algo.
Y uso el llanto como otros usan el licor, hasta que la cabeza me explote y no quede más que dormirme de agotamiento y de tristeza

Las infinitas preguntas

Me estás obligando, corazón
me estás obligando
a plantearme preguntas diferentes.
Si tanto he de indagar sobre tu vida
debo eliminar de mi cabeza
mis caros y adorados
tantos y estúpidos por qués
que casi siempre en esta vida
no tienen respuesta coherente.
Preguntar por ejemplo
qué da el matiz rojo  tu pelo
o como puede tu sonrisa
brillar de tal manera.
Con cuánta fuerza corre
la sangre por tus venas
O qué chispa divina
te ha traído a mi

Te pido me disculpes: mis poemas nunca serán tan buenos como los tuyos, no puedo darle tiempo a la rima o la métrica... Se me escapan los sentimientos y debo ponerlos pronto en el papel

Tengo celos del tiempo, que se traga a dentelladas nuestro pequeño infinito...
Estoy enfadada con el mundo y al reprocharle, me dice
"Es lo que puedo ofrecerte: tómalo o déjalo"
Y mi corazón desolado piensa en todo aquello que no podremos tener...
Es triste sentir tanto que ganar y también tanto que perder,
la balanza no se equilibra y no tengo claro hacia qué lado se inclina...
nos imagino a veces a los dos como Titanes,
tratando de empujarla hacia el lado correcto...
Y cada quien desde su esquina no sabe cuál es,
o hacia donde está empujando.
Y hacemos planes y la vida cruel nos los escupe en la cara,
después los pisotea mientras se ríe a carcajadas de los dos.
y se burla de mis sueños y me expulsa de mi paraíso.
Fue fácil renunciar a ti cuando no te tenía
pero ahora que te tuve
¿qué me queda?
Solo el espacio que cabe en un breve paréntesis
el rastro de la felicidad...

Pedestre

Una vez caminé más o menos 20 Km.
Salí con mi mejor amiga para ver a un chico de quien estaba enamorada, y ella muy lista, consideró buena idea dejarnos solos para que habláramos de nuestras cosas.
Esa entrevista terminó, como no, con una discusión.
Y lo peor es que no coordinamos muy bien con mi amiga cómo encontrarnos después (esto fue en una época previa a los celulares), de modo que me hallaba yo a una distancia bastante considerable de mi casa y sin un céntimo en el bolsillo.
Y si me cuesta pedirle a las personas a quienes les tengo confianza, la sola idea de pedirle dinero a desconocidos... era impensable. Primero muerta.
Así que apelando al orgullo que me ha mantenido a salvo en tantas ocasiones, me ajusté literal y metafóricamente mis pantalones y casi que crucé la ciudad de norte a sur, caminando.
Y para colmo, hice la ruta más larga (la del transporte público) porque era la única que conocía.
Tardé, si mal no recuerdo, poco más de tres horas, sin nada de comer o beber y aguantando las ganas de llorar. 
Me sentía infinitamente abandonada.
Y entonces, una vez más la vida me recordó que estás sola, que en tu vida solo puedes contar contigo misma.
Y que nunca debes salir de tu casa sin suficiente dinero en el bolsillo.
Esa fue la primera de las largas caminatas que he hecho en mi vida.
Ayer, por problemas de movilidad en mi ciudad caminé poco más o menos 4 kilómetros y a todo el mundo parece sorprenderle.
Si supieran...
***
Siempre me ha gustado caminar, puedo caminar mucho y cosa rara, resisto bastante bien, más que otras personas más livianas.
Y ayer... Ayer caminé mucho y sin cansarme.
Cantando, sonriendo, todo el camino con el corazón liviano, hubiera podido caminar hasta el infinito...

Aurora

De Andrés Correa:

Viento polar que viajas desde el sur silbando tu canción
pastoreando ballenas Cielo que vas cambiando de color invocando tormentas Nube que te encuentras otra vez la cordillera Lluvia que te entregas a la arena negra Río que arrastras tu pena hasta el mar Cuento las horas llamo lista a los fantasmas Yo, que me olvidé de todo menos de ti sigo esperando la aurora Noche que hoy te guardas para ti todas las estrellas Luna de los Andes dónde te escondes Qué me traerá la marea desde el mar… Barro las hojas me guardo alguna piedra… Yo, que me escapé de todo menos de mi sigo esperando la aurora

Nuevas instrucciones para mi muerte

Esto viene siendo un repost. Hace muchos años ya (casi 3) lo puse aquí... estaba en un momento de marea baja en mi vida, y me dio por pensar en qué espero para cuando me muera.
Esto días lo retomé porque una persona querida me recordó el porqué fui la elegida para manejar su cuenta de legado de facebook.
Es este tiempo todo ha cambiado, y esas instrucciones podrían no ser válidas ahora.

Advertencia necesaria: esta lista tendrá que irse actualizando, según sea requerido.

Instrucciones:

* Empecemos por mi canción.
No soy nada original, por supuesto, porque quisiera esta:
"Canela" - César Mora

Aunque una persona querida dijo que debería ser esta. Tal vez cambie de idea con el tiempo.

* Si muero en el trabajo, me lleva el chanfle. En este momento no trabajo con nadie que lea este blog o me aprecie lo suficiente para salvarme. Llamarán a mi pareja, que es mi contacto de emergencia y ya verá el pobre qué diablos hace.

* No estoy especialmente interesada en que la noticia de mi muerte se difunda. Tengo un puñado de amigos leales que de seguro se enterarán y harán acto de presencia en ese aburrido acto que serán mis funerales. No he conocido el primer funeral entretenido. Amaría un velorio como el de "Ps I Love You", pero pues sería mucho pedir. Si desean saber a quienes si quiero que les cuenten, en mi FB, los tres primeros círculos corresponden a esas personas (numerados del 1 al 3)

* Si muero de tal forma que mis órganos puedan ser utilizados, que me desguacen, que me saquen todo lo que se pueda: hígado, corazón, córneas, piel, pulmones... hasta el pelo. TO-DO sin miedo, sin asco....

* Mi ataúd debe tener la tapa cerrada. Esa joda de los ataúdes con ventanita me parece tétrica, así que el mio debe estar sellado. Si tienen tantas ganas de verme, pongan la foto más linda que encuentren en mi facebook, amplienla y pónganla sobre la caja. voilà.

* No quiero flores en mi entierro. Me parece un soberano desperdicio, ya ni las voy a ver, así que ahorrense el gasto. Si el complejo de culpa por no haberme dado suficiente atención en vida se traduce en la imperiosa necesidad de soltar algo de metálico ante mi deceso, prefiero que compren un bono de condolencia, de preferencia para abuelitos o los de Hojas Verdes.

* Quiero que me cremen. Muy romántico el asunto de la tierrita y eso, pero creo que la cremación es la mejor idea; Poco ecológica, eso si, pero qué diantres, mejor eso que tener que sacar mis huesitos carcomidos 5 años después para dejar el espacio a un nuevo inquilino.

* Si me es dado elegir, pongan mis cenizas en agua que esté corriendo: un río, el mar... Pero si no lo hacen no será importante. No cumplí el deseo de mi madre de enterrarla bajo un árbol, aunque habría podido hacerlo.

* En el cajón de en medio de mi mesa de noche debería haber un sobre con la clave de mi correo electrónico, (que maneja el blog) que es la misma de mi Fb. Allí encuentran todo lo demás.

* Mi mejor amigo es mi albacea literario, pero la verdad, no creo que mucho de lo que haya escrito (principalmente en este espacio) valga la pena ser conservado, pero dejo la decisión enteramente en sus manos, con el condicional de que.... caray. El asunto con este blog está tan complicado que casi me dan ganas de decirle que lo borre sin más, pero hay dos personas que quizá desearían conservar lo que escribí aquí para ellos. Él debería darles el espacio para que puedan hacerlo si así lo desean.

* Mi pareja tendrá que encargarse de mis redes sociales excepto el blog, que será competencia de mi mejor amigo. Y lo que deseo con mis redes es que todo mi rastro desaparezca. Hasta la cuenta de Blizzard y la de Steam.  Hasta google games. Y NO quiero una página conmemorativa en FB (pero tampoco quiero mi perfil abierto eternamente), prefiero que todo eso quede solo en los servidores del FBI.

* En el mismo cajón de en medio debería haber otro sobre con las instrucciones para acceder a mis cuentas bancarias y mi seguro de vida (si, ya soy una niña responsable y tengo seguro de vida) y para que mi papá (el ÚNICO autorizado hasta el momento) saquee mis cuentas y se haga con mi dinero... al menos lo que pueda sacar sin tener que comprobar que me morí. También está lo que solo podrá tramitar vía herencia, porque hasta el momento, él es mi único heredero.

De momento va eso. Y no quiero seguir pensando en la muerte, porque tengo mucho que vivir aún...

Muerte

La muerte. 
La pequeña muerte.
La petite mort.
Hay dos canciones que han marcado mi vida de pareja actual.
Mi relación de pareja es tranquila y sosegada... al menos en apariencia. Solo los dos sabemos las turbulencias que se ocultan bajo nuestra fachada de pareja ideal.
Creo que gracias a él (en una buena medida) soy lo que soy. Él ha afirmado lo mismo de mi varias veces. Incluso dice que por mi es lo que será.
La primera de esas canciones ya fue un poco expuesta en este blog: Lo que me mata. Esa canción fue de mi para él. La letra es significativa de nuestra relación. 
La otra es de él para mí. No estoy muy cierta, pero creo que fue la primera canción que él me dedicó.
La cantó para mí.
La hemos bailado juntos.
Y es nada menos que esta:

"The Speed of Pain" - Marilyn Manson

Marilyn Manson, calificado por innumerables personas como Satánico, tiene para mi varias canciones con letras tremendas (él escribe muchas de sus canciones)... increíbles por su mensaje soterrado, fantásticas por su oscura sensualidad, por sus ideas de un amor tortuoso, complejo.
Y además, lo considero un gran intérprete.
Es curioso cómo las dos canciones que más representan mi relación de pareja hablen ambas de muerte.
Y ambas, tienen un verso donde lo único que se desea es morir con el otro:


Dame amor mío lo que me mata
Que sólo quiero morir contigo

I hope at least we die holding hands....
for always

Lo que no deja de ser extraño.
Muy, muy extraño...

Escribir

Para mí, escribir es muy importante.
No estamos seguros de en qué momento de la humanidad el relato oral dejó de ser suficiente y empezamos a contar nuestras vivencias de una forma más permanente, por escrito.
Y sin embargo, hay veces en que las mejores historias no se pueden contar...
Quedan solo guardadas en la mente, en la piel, en el corazón...

Beso Francés

La canción de Miguel Mateos.
Miguel Mateos es un músico Argentino, uno de mis innumerables amores platónicos de infancia.
En Argentina no lo valoran mucho, pero en estas latitudes, en los años 80's y 90's era una bomba.
Es de esos músicos que hicieron parte de la banda sonora de mi vida, debido a la influencia de mi hermano mayor, a quien su música le gustaba muchísmo.
Creo que Mateos me introdujo y mucho a la poética de la música, el hombre tiene algunas letras tremendas, románticas o no, pero en estos días de letras acomodadas y repetitivas...
Esta canción por ejemplo:

"Beso Francés" - Miguel Mateos

¿A quien canta Mateos? A veces pienso que ve a lo lejos a la chica que fue suya, con su nueva pareja... Y le recomienda a él que la ame, mucho.
Que cierre cada día con un beso francés...